miércoles, 5 de agosto de 2009

Del descrédito de la conspiración a la conspiranoia



El País 29/07/2009
La conspiración fascina a muchos
Francia se divide por las rebuscadas versiones de la explosión de una fábrica en 2001 - Parte de la población tiende a creer en lo inverosímil

El 21 de septiembre de 2001, a las diez y cuarto de la mañana, una impresionante explosión sacudió la ciudad de Toulouse. Un hangar de la fábrica química AZF, enclavada en el sur de la ciudad, a sólo cinco kilómetros de la plaza del Capitolio, saltaba por los aires llevándose la vida de una treintena de obreros e hiriendo a miles de personas. La explosión dejó la fábrica (una verdadera bomba de relojería implantada casi en medio de la población) convertida en un laberinto de hierros oxidados y ennegrecidos al lado de un cráter inmenso al que se asomaban, con incredulidad y horror, los policías, los médicos y los vecinos.



El creyente en las tramas es un tipo informado y muy preocupado

La explosión de Toulouse ocurrió sólo diez días después del 11-S

La teoría de un atentado se apoya en una víctima con cuatro calzoncillos

Como en España, las víctimas asistieron divididas al juicio

El fiscal diho que estaba seguro al 99% y disparó la especulación

"Todavía no sé qué pasó, y eso es algo frustante", dice el abogado de AZF

La hipótesis de un accidente (de una negligencia por parte de la empresa y de su sistema de almacenaje de productos peligrosos) se hizo pública en seguida. Pero también otra más complicada que sostenía que la empresa (la ciudad y el país) habían sido víctimas de un ataque terrorista. La acumulación de pruebas, y la seguridad expresada por las autoridades, no desalentó a los que construyeron toda una "teoría del complot" en torno al suceso. Con notable éxito popular, porque hoy muchos franceses están convencidos de que se les oculta algo.

El caso guarda muchas similitudes con lo ocurrido en España después del 11-M, durante la investigación del caso e incluso tras el juicio en la Audiencia Nacional. Entonces ni siquiera la sentencia calló a quienes vieron manos negras y tramas distintas a los islamistas encausados. Y como allí, las víctimas se mostraron divididas.

No ocurre sólo en Francia y España. Existe una fascinación entre una parte de la población de todo el mundo por encontrar verdades ocultas aunque las pruebas no las sostengan. Pero a veces dudar de las tesis oficiales es saludable. Como dice Pascal Froissart, profesor de la Universidad de París VIII y autor de libros y artículos sobre los rumores informativos y el desarrollo de las teorías conspirativas, los ciudadanos llevaban razón al cuestionar la afirmación tajante de que Irak escondía armas de destrucción masiva. Ni Bush ni Aznar dijeron la verdad entonces. ¿Es imposible escapar a este tipo de teorías? ¿Cuántos son los que piensan que la parte oculta es mayor que la evidente? ¿Siempre habrá quien piense que Neil Armstrong no pisó la Luna sino que bailoteó en un plató de cine?

El experto francés añade que "siempre hay un 10% de personas que tiende a creer en este tipo de teorías, no importa cuáles: en la no llegada del hombre a la Luna, en una trama oculta en el 11 de septiembre..." Froissart los ha estudiado: por lo general, son gente informada, culta, hiperpreocupada por lo que les rodea. "Los periodistas, los profesionales de la información, se preguntan extrañados: ¿Cómo puede ser? ¿Cómo es posible que a pesar de todo lo que hacemos haya gente que no nos crea? ¿Qué crea esas teorías sin fundamentos? Pero, si lo pensamos fríamente, un 10% no es tanto".

En el caso de la explosión de Toulouse, no era difícil pensar en un atentado terrorista. Sólo 10 días antes, el 11 de septiembre, el mayor atentado del mundo había dejado sin habla al planeta frente al televisor contemplando en directo cómo dos aviones se ensartaban contra las Torres Gemelas de Nueva York.

Se vivía bajo una psicosis terrorista difícil de extirpar. Y un par de días después de que la planta química francesa estallase en pedazos, un médico forense, al examinar el cadáver de Hassan Jandobim, un obrero de origen tunecino de 35 años muerto en el hangar, descubrió que llevaba cuatro calzoncillos superpuestos. El médico apuntó: "Podría responder a un ritual de ciertos kamikazes islamistas".

En ningún manual de terrorismo islámico figura el precepto de que tengan que inmolarse protegidos con sobreabundancia de ropa interior. Sí que deben hacerlo limpios, para llegar al paraíso en buenas condiciones a fin de que las huríes que allí les aguardan les reciban como se merecen. El médico debió de confundir las dos cosas, según la policía que investigó el caso.

El cuñado de Jandobin manifestó que, probablemente, éste se ponía cuatro calzoncillos porque estaba muy delgado y quería disimularlo a base de enfundarse en capas de ropa. Hubo quien prefirió una explicación más acorde con las condiciones de trabajo, lejos también de la hipótesis terrorista: de esa manera se protegía a la hora de cargar cajas de 50 kilogramos, una de las labores que Jandobin ejercía en la fábrica.

Con todo, el apunte del médico trascendió; el dato de los cuatro calzoncillos se filtró. El fiscal de Toulouse, Michel Bréard, respondía, cuatro días después de la explosión, a la pregunta de si descartaba un atentado terrorista: "Es un accidente... al 99% de probabilidades".

Ese 1% abría el hueco suficiente como para que por él se colaran todas las hipótesis posibles. El mismo fiscal, años después, cuando la tesis oficial había descartado completamente un atentado, aseguró que la expresión empleada entonces era no sólo apresurada sino desafortunada.

Pero la hipótesis de un ataque terrorista y la consecuente afirmación de que la policía y el Estado francés escondían pruebas y datos para tapar la "verdadera" causa del accidente -y así exculparse frente a un descuido sobre la seguridad- se abrió paso en determinados círculos. Y se ha seguido abriendo paso hasta hoy. Hasta el último día del macrojuicio sobre la explosión, cuya última sesión se desarrolló el 30 de junio y cuya sentencia no se conocerá hasta mediados de noviembre.

El episodio de AZF reunía todos los elementos necesarios para que, a su alrededor, revolotearan interpretaciones de todo tipo. Entre estos, se cuenta una mención expresa en los diarios del ex director general de Información, Ives Bertrand. Una frase suya, sin aportar ninguna prueba, bastó para aumentar la bola de nieve que ya rodaba a gran velocidad: "Toulouse, el asunto va subiendo: un magrebí con cinco slips".

A lo largo de los años, los partidarios de la "teoría del complot" sobre la explosión de AZF se han ido sucediendo, aunque todos, más o menos, han ido repitiendo los mismos elementos. Uno de ellos es el periodista Franck Hériot, autor del libro AZF, una investigación asesinada. En su volumen, Hériot se defiende de toda acusación de complotitis y arremete contra la manera de llevar la investigación por parte de la policía: "Ninguna pista ha sido examinada como habría debido ser, y ésa es la mejor manera de fomentar la aparición de todo tipo de rumores. La metodología empleada durante la investigación sobrepasa toda forma de incompetencia. Y el resultado de la tesis oficial, la del accidente por productos químicos, no se sostiene", aseguró este periodista recientemente a la revista Le Point.

En esta misma revista, uno de los investigadores replicaba con cierta amargura: "Es terrible. A partir de un hecho algo desconcertante, la historia de los calzoncillos, alguien construye toda una teoría que no se basa en ningún hecho concreto, en ninguna pista, en ninguna reivindicación, ni siquiera en ningún hecho creíble: AZF era una fábrica de quinta zona no un objetivo estratégico par nadie".

El 24 de febrero comenzó el macrojuicio de la explosión. La población de Toulouse no las tenía todas consigo. Un 79% respondía "no" a la pregunta de si creían que las autoridades les habían dicho toda la verdad sobre el asunto. Los jueces, conscientes del eco que todas las hipótesis habían tenido en la prensa y en Internet, decidieron dedicar las jornadas necesarias para calibrarlas todas. No sólo la del atentado terrorista consecuencia del hallazgo del hombre de los múltiples calzoncillos. Incluso la caída de un rayo, de un meteorito o de un cohete. O los testimonios de personas que dijeron entonces haber oído extraños fenómenos.

Con todo, las asociaciones de víctimas acudieron divididas (también en esto se parecía al 11-M español). Unas, compuestas por trabajadores de AZF, consideraban que la tesis del accidente -defendida por la fiscalía- era insostenible, debido a que el sistema de almacenaje era correcto; las otras culpaban a la empresa.

A lo largo del proceso, que duró tres meses, la tesis del atentado islamista internacional se desinfló. Pero los abogados de la empresa excluían sistemáticamente el accidente y apelaban a una causa extraña, ajena a la compañía y al personal, determinada o no. "Tal vez no sea un atentado terrorista internacional, pero sí es una acción local", aseguraba uno de estos abogados. Durante el juicio, criticaron que la policía hubiera descartado completamente la hipótesis criminal lo que, según ellos, impedía aclarar un asunto oscuro. En mayo, Thierry Desmarest, presidente de Total, el grupo matriz de AZF, resumió todo en una frase: "No tenemos, a día de hoy, una explicación creíble desde ningún campo sobre la explosión. Eso resulta frustrante. Para todo el mundo".

Aparte de la empresa, que actúa como una parte interesada, los defensores de la denominada "teoría del complot" de AZF siguen sosteniendo que la verdad oficial ni es verdad, ni es oficial, y aseguran que la mezcla química que, según la fiscalía, causó el destrozo, no explota. Otros acusan a la empresa, precisamente, de alimentar el misterio, las hipótesis poco verosímiles o claras para así librarse del castigo y de las indemnizaciones o, al menos, buscar una salida que permita a sus responsables salir algo airosos del embrollo.

A juicio del sociólogo, profesor de Ciencias Políticas y experto francés en teorías de complots, Jean-Pierre Taguieb, hay cuatro elementos comunes a toda teoría de la conspiración, y al revés. Asegura que no se puede hablar de tal teoría si no se reúnen cuatro elementos:

1. "Nada responde al azar. Todo responde a un plan preparado por alguien".

2. "Todo está relacionado".

3. "Lo que aparece por lo general en la investigación no es lo importante: lo importante está escondido".

4. "Nada es lo que parece. Todo guarda un significado oculto".

A juicio de Pascal Froissart, el citado profesor y autor de libros sobre la rumorología y el desarrollo de las teorías conspirativas, "dudar de la verdad oficial, por sistema, no es malo".

Y recuerda la afirmación de George W. Bush, cuando era presidente de EE UU, sobre las armas de destrucción masiva que guardaba Sadam Hussein en Irak, para justificar la invasión de este país. Pero Froissart también recuerda que "la contrapartida" a esta circunstancia es que hay gente empeñada "en demostrar que alguien les quiere engañar". "Creo que hay una novela famosa de Umberto Eco que va sobre eso: si juntas a un equipo de gente especializada, te pueden elaborar -y documentar- cualquier teoría, independientemente de su naturaleza o verosimilitud. Siempre habrá, además, gente dispuesta a creerla", añade este experto.

Froissart, con todo, es prudente. No conoce todos los detalles del caso de AZF como para juzgar hasta qué punto se puede hablar de un ejemplo típico de teoría de la conspiración, aún más cuando todavía hay una sentencia pendiente.

El 24 de junio, la fiscalía francesa, en su último turno de palabra, sostuvo, en la gran sala municipal de Toulouse que acogió el macrojuicio de AZF, la tesis del accidente. Los dos magistrados pidieron para el jefe de la fábrica, Serge Biechlin, tres años de cárcel y una multa de 45.000 euros. Para la sociedad Grande Paroisse, dependiente de Total y a la que pertenecía AZF, una indemnización de 250.000 euros. Detrás de todo existió, a juicio de la fiscalía, "un grave y mal funcionamiento del almacenamiento y el tratamiento de los residuos químicos, algunos incompatibles entre ellos".

Unos días después, el abogado de la empresa, Daniel Soulez-Larivière, comenzó su alegato final diciendo: "Para mí, este asunto es un fracaso, porque todavía no sé lo que pasó el 21 de septiembre de 2001, y eso es muy frustrante". Este abogado había sido acusado, durante los tres meses que duró el proceso, de aventar la tesis de un atentado para confundir a la justicia. El día de su última intervención afirmó, sin embargo, que se había "refrenado" a la hora de alimentar dicha teoría. Pero acusó a los políticos de entonces (Jacques Chirac, presidente de la República, y Lionel Jospin, primer ministro) de torpeza por primar la tesis del accidente sobre cualquier otra, incluida la del atentado.

Luego recordó tres testimonios, a su juicio, claves: uno sobre un testigo que aseguró haber oído dos explosiones y no sólo una; el segundo, de un trabajador que notó una extraña caída de la electricidad antes de que se produjera la detonación; y un tercero de otro obrero que vio un cohete caer en la fábrica.

"Yo no puedo arrumbar estos testimonios en la basura de la historia", continuó el abogado. "Ellos llaman a la puerta de este proceso como, en psicoanálisis, lo reprimido golpea a la puerta de la conciencia".

El próximo 19 de noviembre, la sentencia atajará las especulaciones para siempre. O no.
Bulos para todos los gustos

Lista de los bulos más famosos de la historia, recopilados por la revista de tecnología y tendencias Wired.

- El hombre nunca pisó la Luna. Todo fue un montaje televisivo de la NASA.

- La mano oculta de Bush. Un documental creado por tres chicos, que llegó a ser un éxito en YouTube, intentó demostrar que fue el propio Gobierno de Estados Unidos quien ordenó demoler las Torres Gemelas repletas de ciudadanos.

- La muerte de Lady Di no fue accidental. Los servicios secretos británicos planearon el asesinato de la princesa Diana para impedir una supuesta boda con Dodi Alfayed, que habría sumido en una profunda crisis a la monarquía.

- Los judíos controlan Wall Street y Hollywood. Inacabables secuelas de El mercader de Venecia. Los judíos son usureros por naturaleza y hoy día dominan el movimiento internacional del dinero. También se les implica en el 11-s, sin motivación específica.

- La Cienciología domina Hollywood. La lista de celebridades que han abrazado esta religión, con Tom Cruise a la cabeza, seguido de John Travolta �ambos tiburones financieros además de actores ha puesto de moda el bulo.

- Paul McCartney está muerto. El ex beatle falleció en 1969. El de ahora es un doble.

- El sida fue creado por el hombre. El virus fue fabricado in vitro para exterminar a todos los homosexuales del planeta.

- El pollo frito hace estériles a los negros. Teoría popularizada por el Ku Klux Klan.

- Lagartos alienígenas dominan la Tierra. La serie de televisión V no sólo impactó en la estética de los ochenta. También originó una legión de creyentes, convencidos de que la familia real británica y George Bush son en realidad reptiles con forma humana.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Ecce Homo - ¿Nuevos Crucifijos?





Pop.

Hay cierta vertiente "cultureta" del pop que juega entre la sutileza y lo absurdo a incluir (¿reivindicar?) grandes nombres de la cultura, con mayúsculas, en sus letras. Será por el movimiento en el que se (están) encuadradan por lo que la profundización en el autor (concepto) no pasa del mero eslogan o del apropiamiento estético ("cultureta") del autor y por ende del concepto que emana: de su obra, su aura de pensador erudito, guía en tiempos de la muerte de dios etc...

¿Sugerencia pop o punk explícito? ¿Publicidad o contrapublicidad?

Si los simbolos y referentes culturales que éstas manifestaciones crean no atraviesan la superficialidad, ¿no se reintegran en un juego de símbolos propio del mero icono publicitario y por tanto pseudopersuasivo que introduce un valor añadido vacío (acaba vaciándose) y acrítico como un plus de consumo?

Esto muchas veces se materializa en gorras, camisetas y tazas para toda la familia.






martes, 12 de mayo de 2009

¿Teoría de la Constipación?



¿La propaganda vuelve paranoico?

¿Es su fin (o uno de ellos), o una consecuencia inesperada de ésta?

Partiremos de la base deslegitimadora que el propio sistema de propaganda otorgará a lo que subvierta la institución. Por lo que nos moveremos en el terreno de cuestionar el propio simulacro. Si no hay realidad (la categoría de real ha entrado en una crisis irreversible), ni la tuya misma, debido al comportamiento paranoide que desciende verticalemente desde las instituciones hasta la persona, retroalimentándose, se crea un egendro cultural, donde cada uno está encerrado en su propia caverna.




Está es la opinión, catastrofista típica del posmodernismo baudrillardiano.

¿Opciones a esta entropía irreversible?

Pero el sistema existe realmente: de ahí la necesidad de una acción cooperativa revolucionaria, que reedifique sus propios referentes.

sábado, 2 de mayo de 2009

Remix Manifesto o La Obra de Arte En la Época de su Reproductibilidad Técnica II

En medio de la marea de propaganda a la que estamos acostumbrados en la televisión pública (institucional o sea privada), ocasionalmente se infiltran documentos críticos, usualmente a horas premeditadamente casi prohibidas y con una casi nula publicidad (del propio documento:documental, reportaje etc...).

En este caso fue en la televisión autonómica catalana TV3, donde se realizó un debate previo donde participaban un periodista y un miembro de la SGAE. No había ningún represtante que del movimiento Copyleft, que en nuestro país está bien organizado y posee gente muy preparada al respecto (véase: exgae, o creative commons españa). Se supone que el documental a través de su discurso debería defenderse de las críticas provinientes de la SGAE en soledad y sin derecho a réplica... y verdaderamente lo hizo.

Una pena que no hubiera un debate abierto a todos los puntos de vista:




El documetal se llama Rip!: A Remix Manifesto, y su manifiesto es el siguiente:

1. La cultura siempre se basa en el pasado.

2. El pasado siempre trata de controlar el futuro.

3. Nuestro futuro esta llegando a ser menos libre.

4. Para construir sociedades libres debemos limitar el control del pasado.


A priori nada que objetar. El documental está bien estructurado y muy bien documentado. Aunque no se adentra en textos de autores de "renombre", en el ámbito del estudio cultural, como Walter Benjamin en su famoso ensayo "La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica", o los diversos autores de la escuela de Frankfurt y otros, este documental puede ser una buena introducción a todo el movimiento defensor de una cultura libre que se está forjando en el terreno de la world wide web.

Una excelente obra de activismo que ya se está extendiendo por todas las redes sociales y que precisamente por estar bajo licencia creative commons podemos visionarla de forma gratuita desde que fue terminada . Es más, la licencia permite que esta obra pueda ser remezclada y como se muestra en el documental, fomenta la participación de colaboradores siendo coherente con su propio manifiesto. Por esta misma razón fue emitida en la TV3 la pasada semana, al tiempo que se está estrenando en diferentes festivales.

Una parte divertida de este documental es esta donde aparece el artista Girl Talk, que basa su obra en remezclas, y donde se ponen ejemplos de plágio o remezcla a lo largo de la historia. En internet podemos encontrar multitud de videos de remezclas de este tipo desde hace un tiempo:



Y finalmente la citada parte del documental:



Links:
http://www3.nfb.ca/webextension/rip-a-remix-manifesto/

http://www.opensourcecinema.org/book/rip-remix-manifesto-1-meet-girl-talk

miércoles, 22 de abril de 2009

V de Vendetta, y de Venezuela


Sólo unas horas necesitó el libro Las venas abiertas de América Latina, del escritor uruguayo Eduardo Galeano, para pasar del puesto 60.280 al décimo de la tabla de ventas del portal Amazon . El milagro comercial ha ocurrido después de que el presidente venezolano Hugo Chávez le obsequie la obra a su homólogo estadounidense Barack Obama durante la V Cumbre de las Américas, en Trinidad y Tobago. En esa reunión ha tenido lugar el primer encuentro personal entre ambos mandatarios.

El País, Miércoles 22 de Abril de 2009


Creo profundamente en la matización exhaustiva de los argumentos que podamos dar a favor o en contra de determinado tema, y en este caso, obviamente, habría que matizar mucho. He escuchado muchos argumentos tanto a favor como en contra, incluso he conocido a gente de la propia venezuela, y yo realmente no he tenido tiempo de informarme con más calidad como para poder opinar con garantías.

Lo que sí está claro, es que jamás los líderes indígenas habían tenido la palabra en América Latina, y que jamás se les había escuchado. ¿Populistas? ¿Caciques comunistoides?

Nada es negro ni blanco. Pero jamás había visto a ningún lider político con un libro tan importante como "Las Venas Abiertas de America Latina" bajo la mano. No nos engañemos, obviamente es una artimaña política, delante de Obama, también proviniente de un sector, el afroamericano, que ha estado, y sigue sometido en America, entregándole el libro.
Pero algo ha cambiado desde luego. En Norte America el cambio es meramente estético. En América Latina según me dejo engañar (este pensamiento tan típico de nuestro tiempo... ¿dónde está la conspiración? ¿donde la paranoia? ¿qué medios responden a determinados intereses?) por Le Monde, o Emir Sader, se está fraguando la mayor revolución social desde hace décadas.

Creo que las fuentes de Le Monde son las más fiables que podemos encontrar:


La nueva Suramérica


En El Salvador, la reciente victoria de Mauricio Funes, candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), tiene un triple significado. Por primera vez, la izquierda consigue arrebatarle el mando a la derecha dura que había dominado siempre este país desigual (el 0,3% de los salvadoreños acapara el 44% de la riqueza), con más de un tercio de los habitantes bajo el umbral de pobreza y otro tercio obligado a emigrar a Estados Unidos.
Este éxito electoral demuestra, además, que el FMLN tuvo razón al abandonar, en 1992 y en el contexto del fin de la guerra fría, la opción guerrillera (después de un conflicto de doce años que causó 75.000 muertos), y al adoptar la vía del combate político y de las urnas. A estas alturas, en esta región, un movimiento guerrillero armado está fuera de lugar. Ese es el mensaje subliminal que transmite, en particular a las FARC de Colombia, esta victoria del FMLN.
Por último, confirma que los vientos favorables a las izquierdas siguen soplando con fuerza en Suramérica (1). Desde la histórica victoria de Hugo Chávez en Venezuela hace diez años, que abrió el camino, y a pesar de las campañas de terror mediático, más de una decena de Presidentes progresistas han sido elegidos por voto popular con programas que anuncian transformaciones sociales de gran amplitud, redistribución más justa de la riqueza e integración política de los sectores sociales hasta entonces marginados o excluidos.
Cuando en el resto del mundo, y muy particularmente en Europa, las izquierdas, alejadas de las clases populares y comprometidas con el modelo neoliberal causante de la crisis actual, parecen agotadas y desprovistas de ideas, en Suramérica, estimuladas por la poderosa energía del movimiento social, los nuevos socialistas del siglo XXI desbordan de creatividad política y social. Estamos asistiendo a un renacimiento, a una verdadera refundación de ese continente y al acto final de su emancipación, iniciada hace dos siglos por Simón Bolívar y los Libertadores.
Aunque muchos europeos (hasta de izquierdas) lo sigan ignorando -a causa de la colosal muralla de mentiras que los grandes medios de comunicación han edificado para ocultarlo-, Suramérica se ha convertido en la región más progresista del planeta. Donde más cambios se están produciendo en favor de las clases populares y donde más reformas estructurales están siendo adoptadas para salir de la dependencia y del subdesarrollo.
A partir de la experiencia de la Revolución Bolivariana de Venezuela, y con el impulso de los presidentes Evo Morales de Bolivia y Rafael Correa de Ecuador se ha producido un despertar de los pueblos indígenas. Asimismo, estos tres Estados se han dotado significativamente, por vía de referéndum, de nuevas Constituciones.
Removida en sus cimientos por vientos de esperanza y de justicia, Suramérica ha dado también un rumbo nuevo al gran sueño de integración de los pueblos, no sólo de los mercados. Además del Mercosur, que agrupa a los 260 millones de habitantes de Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y Venezuela, la realización más innovadora para favorecer la integración es la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). Sus miembros (2) han conseguido una estabilidad que les ha permitido consagrarse a la lucha contra la pobreza, la miseria, la marginalidad, el analfabetismo, para asegurar a los ciudadanos educación, salud, vivienda y empleo dignos. Han obtenido asimismo, gracias al proyecto Petrosur, una mayor cohesión energética y también un aumento significativo de su producción agrícola para avanzar hacia la soberanía alimentaria. Gracias a la creación del Banco del Sur y de una Zona Monetaria Común (ZMC), progresan igualmente hacia la creación de una moneda común cuyo nombre podría ser el sucre (3).
Varios Gobiernos suramericanos (4) dieron, el 9 de marzo pasado, un paso más que parecía inconcebible: decidieron constituir el Consejo de Defensa Suramericano (CDS), un organismo de cooperación militar creado a través de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), organización fundada en Brasilia en mayo de 2008.
Gracias a estos recientes instrumentos de cooperación, la nueva Suramérica acude más unida que nunca a su gran cita con Estados Unidos en la Cumbre de las Américas que se celebra en Puerto España (Trinidad y Tobago) del 17 al 19 de abril. Allí, los mandatarios suramericanos debatirán con el nuevo presidente estadounidense, Barack Obama, quien expondrá su visión de las relaciones con sus vecinos del sur.
En su reciente visita a Washington, el Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, le pidió a Obama que levantase por completo el embargo económico contra Cuba, argumentando que es algo a lo que se oponen todos los países de la región (5). El pasado 11 de marzo, Washington había anunciado que los cubanoamericanos podrán visitar a quien deseen en la isla una vez al año y permanecer en ella tanto tiempo como quieran. Aunque durante su campaña electoral, Obama prometió mantener el embargo parece que se avecina una era de acercamiento entre La Habana y Washington. Ya era hora. Queda pendiente normalizar también las relaciones con Venezuela y Bolivia. Más ampliamente, Washington debe admitir que aquello del "patio trasero" pasó a la historia. Que los pueblos de Suramérica se han puesto en marcha. Y que, esta vez, no se detendrán.
Por Ignacio Ramonet
Abril 2009. Numero 162, Le Monde Diplomatique en español

miércoles, 25 de marzo de 2009

"Ayuda al desarrollo"



Los aviones llegan cargados de armas, se llevan el pescado.

¿No es el ejemplo más insultante de cómo funciona una parte importantísima del ya de por sí corrupto comercio mundial? "It's Business".

España también carga los aviones. Negocios que están en la absoluta penumbra, de los que nadie conoce ni lo más mínimo, ¿desde dónde se dirigen todas estas transsacciones comerciales? ¿Quién es su verdadero responsable?

Probablemente te llamen conspiranoico, pero cuando realidad y ficción se funden en productos culturales que poco a poco nos hacen inmunes a la verdadera responsabilidad, todo es un juego de sombras en la caverna:

Far Cry 2: La Guerra Está En África

Y es que ni el propio entrevistador se puede creer que NOSOTROS, nuestro país, podamos estar involucrados. Ese mismo país que se vanagloria de la ayuda al desarrollo, que promueve las acciones de ONGS etc...

ENTREVISTA

"Llegan armas desde Europa en Airbus"

Bruno Miteyo, director de Cáritas en Congo

SERGIO HEREDIA - Madrid

Bruno Miteyo (Katanga, RD Congo, 55 años) concentra el discurso en la pobreza y la educación. Habla de forma pausada, seleccionando las palabras, y sólo se detiene a veces, cuando se le ensombrece el rostro. Es evidente que ha visto muchas cosas: como responsable de Cáritas, lleva años asistiendo al horror en la República Democrática de Congo, donde cuatro fuerzas combaten desde 1996. "¿Acaso ha estado usted alguna vez en Kinshasa?, ¿conoce a algún europeo que lo haya hecho? - se pregunta-.Tal vez ahí tenga la clave: el nuestro es otro gran conflicto olvidado...".

Y mientras, prosiguen las matanzas...

Hace dos años, cuando estuve en Madrid, anuncié que había habido cuatro millones de muertos en el Congo. Ahora ya hay cinco millones. No quiero volver dentro de dos años y hablar de seis.

Cinco millones, y apenas se habla de eso.

Hace algunos meses, anuncié que parte del ejército rebelde ruandés había utilizado los machetes para asesinar a mil personas en una aldea.

Eso salió en los papeles.

Es cierto: lo hizo durante dos días. En aquellas fechas, se supo que un avión estadounidense había practicado un aterrizaje forzoso en el río Hudson. Esa historia se perpetuó durante tres semanas. La prensa profundizó en todos los detalles de ese accidente. Y lo nuestro pasó de largo.

Se trata de ciudadanos de segunda clase.

Y están los dictadores: ellos no dejan que las cámaras entren en el país. Hay periodistas arrestados y condenados. Se viola su libertad sistemáticamente.

Llegan algunas imágenes de refugiados en Kivu Norte.

En los últimos seis meses, ha habido 1.500.000 desplazados. ¿Se imagina? Es como un país entero caminando por los senderos.

¿Adónde van? ¿Qué buscan?

Comida y seguridad. No pueden regresar a sus campos porque los matarán o los violarán. Comen una vez al día. Se detienen en los campos, o donde les acoge alguna familia. Y los violentos llegan detrás.

Algunos de esos violentos son críos.

Niños de diez años. El LRA (Lord´s Resistance Army, de Uganda) busca reclutas de esas edades. Los jefes rebeldes les dan drogas. Les dicen: si quieres sobrevivir, debes violar a una niña de cinco años. Si quieres ser valiente, debes matar a una mujer y comerte su corazón. Y los arman.

¿De dónde salen esas armas?

Las veo en los aeropuertos, en Kinshasa o en Kigali. Veo los Airbus 333 aterrizando. Son aviones belgas, franceses o españoles. Descargan los contenedores.

¿Está seguro de que allí llegan las armas?

Me acerco, les pregunto. "Es mi negocio", me responden.

¿España está en ese negocio?

La embajada española sabe muchas cosas. Pregunte allí. Hace dos años, cuando hubo combates entre el presidente (Joseph Kabila) y el ex vicepresidente (Jean Pierre Bemba), los milicianos bombardearon ese edificio.

En todo este tiempo, ¿qué ha perdido usted?

Muchísimos amigos. Barrios enteros. Yo estoy en peligro allí. Pero no me importa: quiero contar esta historia.

¿Le han perseguido?

En 1997, cuando llegó Kabila padre (Laurent) desde Ruanda, tuve que caminar 800 kilómetros en tres semanas. Fui un refugiado. Los soldados me lo robaron todo, me dispararon al oído. Vi cómo asesinaban a muchos otros.

Los soldados, los bandidos, ¿la maldad del hombre?

Todo está en la pobreza. Y en la educación. Son jóvenes de 25 años que nunca fueron a la escuela. Si les dan un arma, y apenas saben dispararla, ¿cómo sabrán que eso está mal?
La Vanguardia, 25 de Marzo de 2009

viernes, 13 de marzo de 2009

La Crisis... de Consciencia





“¿Es necesario producir seres humanos enfermos para tener una economía sana?”, se preguntaba hace más de cincuenta años Erich Fromm. Hoy cabría incluso redefinir esta pregunta y aumentar su nivel de acidez: “¿Es necesario producir seres humanos enfermos para tener una economía enferma?”.

Alfred Marshall, economista británico de finales del siglo XIX, quizás el más brillante de su época, afirmaba poco antes de morir: “He llegado a la conclusión de que la economía es un vano intento de narrar psicología”. Marshall apuntaba que, en efecto, todo proceso económico no es más que la manifestación de un conjunto de procesos psicológicos, conscientes e inconscientes, individuales y colectivos. En este sentido cabría pensar que la crisis económica que estamos viviendo no es más que un síntoma, la punta del iceberg de un proceso mucho más sutil y complejo. Se trataría en definitiva, de una crisis de consciencia entre cuyos ingredientes esenciales cabría destacar la avaricia, el egoísmo, el narcisismo, la paranoia y abundantes trazos psicopáticos como la falta de sentido de alteridad, de responsabilidad, de integridad, de visión sistémica, ecológica y a largo plazo. Ingredientes que nos hacen dignos de un buen psicoanálisis del conjunto de la especie, con especial énfasis en los responsables de gobernarla, aquellos que han sido depositorios de la confianza del resto. Por que en buena parte, la impotencia actual es la consecuencia de la prepotencia del pasado y también de la ingenuidad a la hora de dar el poder a determinados sujetos cuya personalidad mostraba evidentes y alarmantes síntomas patológicos.

En psicología se define la enfermedad con ausencia de contacto con la realidad. Pareciera entonces que toda crisis económica pasa por obviar lo obvio hasta que estalla en nuestras narices. La realidad que vivimos no es más que la manifestación necesaria y sistémica de la patología o la salud de la psiké, del alma, de las personas implicadas en tal realidad, sea cual sea el tamaño del grupo que lo conforma: desde una pareja, pasando por una familia, una organización empresarial, tribu, país, hasta el conjunto de la especie. De este modo, podríamos decir que la salud o la patología psicológica de los individuos que integran, y en especial los que gobiernan un sistema, tiende a manifestarse necesaria y sistémicamente en los procesos resultados observables de dicho sistema. La calidad del alma se manifiesta eb ka calidad de la comunicación, relaciones, acciones y objetos que emanan de esa alma. La psicología, consecuentemente, crea la economía.

Si la psicología etimológicamente es el conocimiento o la comprensión (logos) del alma (psiké), cabría pensar en la necesidad de desarrollar un paradigma más abarcante, la psiconomía, que permitiera profundizar y gestionar desde un prisma más amplio los procesos económicos desde una dimensión psicológica. En ello trabajamos un equipo multidisciplinar de profesionales desde hace tiempo y ya es materia obligada de formación en algunas facultades de psicología y ciencias empresariales.

El profesor de economía de Harvard, John Kenneth Galbraith, en su lúcido ensayo “La economía del fraude inocente”, advertía en el 2004: “Medir el progreso actual social casi exclusivamente por el aumento en el PIB, esto es, por el volumen de la producción influida por el productor, es un fraude, y no es pequeño”. Quizás ya ha llegado el momento de que ampliemos los indicadores del desarrollo económico con otros que nos hablen del estado psicológico de las personas que crean, viven y disfrutan o sufren esa economía. Porque la economía, más que cifras, son personas. Hemos llegado a asumir que tenemos una economía sana en la medida en que producimos y consumimos de manera creciente. Estamos sanos económicamente a partir de lo que generamos y devoramos y se mide nuestra riqueza con macroindicadores que nos alejan de lo humano, lo cotidiano, doméstico, real. De todo ellose podría desprender que desde los modelos económicos actuales la persona es algo secundario y el protagonismo lo adquiere por un lado el consumidor (que consume, gasta, devora…) o por otro el ser humano comprendido sólo como medio de producción. Hoy son las cosas las que miden el éxito del sistema (vehículos matriculados, superficies construidas, toneladas consumidas…) y la persona reducida a elemento productivo y de consumo es la que avala un aparente éxito que ha estallado en forma de una crisis que, necesariamente, nos llevará a un nuevo paradigma. Aunque esta será la primera de una secuencia de crisis mayores cuya finalidad será tomar consciencia de obviedades tan evidentes como que no podemos tener crecimiento económico ilimitado en un mundo limitado. Nuevos modos de pensar, actuar, comunicar, crear y transaccionar deberán emerger si queremos sobrevivir a largo plazo como especie.

El trabajo que nos quedo por hacer no es baladí. La cultura, la formación, la palabra, la consciencia, en definitiva, es el único camino hacia la calidad. Peter Druker, cosiderado por muchos el gurú del management del siglo XX, afirmaba en su libro “Managing in the next society”, en el 2002, poco antes de morir: “Todas las dimensiones de lo que supone ser un ser humano, y el ser tratado como tal, no han sido aún incorporadas al cálculo económico del capitalismo”. Pues ya va siendo hora. Aún estamos a tiempo. Demos gracias a la crisis.


Álex Rovira Celma

Cultura/s de La Vanguardia número 351

He descubierto el suplemento Cultura/s de La Vanguardia. Me parece uno de los mejores suplementos culturales del país, con mucha información y artículos con más contenido que en los demás periódicos donde últimamente se llenan de chorradas de tendencias, muchísimos más anuncios y tratan al lector como alguien un poco inculto.

Bueno pues éste es un artículo que me ha parecido realmente interesante, no es nada nuevo tampoco, pero me gusta el paralelismo que se puede realizar en psicología y economía. Por otra parte creo que el problema de ambas Ciencias, la economía y la psicología, es que sus límites no están muy bien definidos (epistemológicamente sería un debate muy amplio), y que las teorías que sustentan a estas áreas están todavía en fases muy preliminares de construcción. En el caso de la economía es obvio. En el caso de la psicología creo que también... la escuela freudiana, por poner un ejemplo, tiene teorías muy discutibles desde el punto de vista científico.