
¿Es su fin (o uno de ellos), o una consecuencia inesperada de ésta?
Partiremos de la base deslegitimadora que el propio sistema de propaganda otorgará a lo que subvierta la institución. Por lo que nos moveremos en el terreno de cuestionar el propio simulacro. Si no hay realidad (la categoría de real ha entrado en una crisis irreversible), ni la tuya misma, debido al comportamiento paranoide que desciende verticalemente desde las instituciones hasta la persona, retroalimentándose, se crea un egendro cultural, donde cada uno está encerrado en su propia caverna.
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